Cirugía de Glaucoma

Cirugía Glaucoma

Cirugía de Glaucoma

Cirugía de Glaucoma

El tratamiento del glaucoma puede ser médico (gotas) o quirúrgico (cirugía) y en ambos casos el objetivo es bajar la presión intraocular. El tratamiento médico, se realiza con diferentes medicamentos a través de la instilación de gotas y puede tener problemas relacionados con el cumplimiento, pacientes que no responden, dificultades en la colocación de las gotas y presencia de efectos secundarios. Además, algunos tratamientos disminuyen su efecto para bajar la presión intraocular con el paso del tiempo, mientras que el uso prolongado de gotas con conservantes se asocia a problemas en la superficie ocular.

Tradicionalmente la cirugía estaba indicada en etapas muy tardías del glaucoma, pero esto ha cambiado en la actualidad. Cuando el tratamiento médico no es capaz de controlar la enfermedad, ya sea por la presión intraocular elevada, por el deterioro de los campos visuales y/o del nervio óptico, indicamos la cirugía filtrante de glaucoma, cuyo objetivo es la reducción de la presión intraocular para evitar el daño del nervio óptico y la consecuente pérdida de campo visual. La cirugía filtrante se realiza a través de procedimientos que ayudan a que el líquido que se crea en el interior del ojo (humor acuoso) pueda filtrar a través de un canal alternativo que permita su drenaje.

La trabeculectomía es la antigua técnica de cirugía filtrante, que consiste en crear una fístula (canal) entre la cámara anterior y una ampolla en el espacio subconjuntival hacia donde filtra el humor acuoso. Debido a la alta frecuencia de complicaciones, tanto en el postoperatorio inmediato (hipemas (sangrados), hipotonía ocular, desprendimiento coroideo, maculopatía hipotónica), como a medio y largo plazo (infecciones, cataratas, úlceras corneales), no es nuestra técnica de elección, aunque todavía es ampliamente utilizada en otros sitios.
Nosotros llevamos años buscando conseguir un tratamiento quirúrgico para evitar la progresión del glaucoma con una baja frecuencia de complicaciones, tanto durante la cirugía como en el postoperatorio. Es por ello que en glaucoma de ángulo abierto nuestra cirugía de primera elección es la esclerectomía profunda no perforante, la cual hemos desarrollado y depurado en una técnica que nos permite lograr muy buenos controles de presión intraocular con una mínima frecuencia de complicaciones, siendo actualmente uno de los procedimientos más eficaces y seguros para reducir la presión intraocular a largo plazo.

Cirugía de Glaucoma

La esclerectomía profunda no perforante se realiza con anestesia local, tiene una duración aproximada de 45 minutos y tiene una rápida recuperación post operatoria. Interviene en el sitio de mayor resistencia a la salida del humor acuoso en el glaucoma de ángulo abierto y consiste en la realización de una pequeña incisión en la esclera para crear un canal a través del cual fluye el humor acuoso desde la cámara anterior del ojo al espacio subconjuntival. Este flujo de humor acuoso se realiza de forma mucho más controlada, ya que es regulado por la presencia de una membrana natural del ojo (membrana trabéculo-descemética), lo que disminuye la frecuencia de complicaciones postoperatorias.

La tendencia natural de los tejidos es la de cerrar este canal que se ha formado, es por ello que para ayudar a que no cicatrice y se cierre, se emplean sustancias anticicatrizantes (mitomicina C) que ayudan a reducir la fibrosis, así como implantes que ayudan a que este canal permanezca abierto para el correcto drenaje del humor acuoso a largo plazo. Luego de muchos años de experiencia y cirugías hemos logrado la perfecta combinación entre en efecto anticicatrizal de la mitomicina C a bajas dosis (ya que a altas dosis es la causante de la mayor parte de las complicaciones post operatorias) y la acción de un implante como mantenedor del espacio y modulador de la cicatrización.

Así como con la trabeculectomía el postoperatorio es mucho más incómodo para el paciente, con la esclerectomía profunda no perforante la recuperación es mucho más rápida, pudiendo llevar una vida casi normal a los pocos días de la operación.
A día de hoy, es posible una detección precoz del glaucoma, pudiendo hacer que el pronóstico sea mucho mejor, siempre que se hagan controles periódicos y se cumpla con el tratamiento indicado. Teniendo en cuenta que el objetivo prioritario es el de evitar la afectación del nervio óptico, y atendiendo a los buenos resultados que tenemos, la indicación de cirugía cada vez se hace en etapas más tempranas de la enfermedad.

Otro tipo de cirugía es la llamada mínimamente invasiva (MIGS), son dispositivos de drenaje que incluye diferentes implantes que requieren una mínima incisión corneal de 2 mm y no precisan sutura. Estos microimplantes facilitan la salida del humor acuoso a través de diferentes canales, como el implante “iStent” que conecta la cámara anterior con el canal de Schlemm (canal de drenaje natural del humor acuoso). El tipo de técnica a utilizar será valorado en cada caso por el cirujano.

Haz click en el enlace para más información sobre el tratamiento del glaucoma.