La sequedad ocular es una enfermedad de la mucosa que envuelve el ojo, de origen multifactorial, y muy frecuente. Se trata de un proceso que se produce por déficit o cambio de la calidad de una o varias de las tres capas de la lágrima. La lágrima tiene como función la lubrificación correcta de la córnea y de la conjuntiva, estructuras que siempre deben estar húmedas para evitar el trauma del movimiento del parpado sobre el epitelio de la córnea. La lagrima representa además la última capa con función refractiva de la córnea.

Sequedad ocular, estudio de las diferentes capas

Capa externa ocular

La más externa es la capa lipídica, que se produce en el borde del párpado, en las glándulas sebáceas de Meibomio y Zeiss. Su función es la de lubrificar y evitar la evaporación de la capa siguiente que es acuosa. Está formada por ácidos grasos, y su exceso o mala calidad va a producir irritaciones por ataque ácido de las mucosas y epitelios. Lo más habitual es que se trate de una sobrecarga hepática (sin patología del hígado) o una alteración hormonal leve.

Son muy frecuentes y funcionan mal con el uso de lágrimas artificiales. Va asociado  en ocasiones a cuadros de meibomitis crónica, con salida de un material lipídico denso de color amarillento con la expresión del borde del parpado. El tratamiento clásico consiste en gotas que diluyen la grasa (suero salino fisiológico) junto con la expresión y limpieza del borde del parpado (con toallitas de higiene ocular)tras la dilatación de los puntos de salida de las glándulas sebáceas (compresas calientes). Se trata de una solución engorrosa, lenta y que conlleva la cronificación, pues no se atienden las causas etiológicas de la misma.

En nuestro centro se priorizan soluciones fisiopatológicas con una  regulación hepática y hormonal con productos naturales, que no tienen toxicidad, y limpieza local simple. Existe actualmente como novedad la posibilidad de realizar un tratamiento local con láser pulsado de la piel del párpado que regenera las glándulas sebáceas  y mejora la calidad de la lágrima para poder obviar el resto de tratamientos.

Capa media ocular

La capa media es la capa acuosa, donde prima la hidratación, que representa la capa de mayor grosor del film lagrimal. Tiene también función óptica. Suele estar asociado a un déficit de producción de la lágrima por la glándula lagrimal.  Existen causas de tipo hormonal, medicamentoso, tóxico. Su existencia complica mucho el uso de lentes de contacto que deben flotar en esta capa.

El tratamiento habitual suele ser el uso de lagrimas artificiales, lo que mejora mucho el cuadro clínico pero no soluciona el problema. En muchos casos conviene hacer un tratamiento de fondo de las causa para disminuir la intensidad de los síntomas.

Capa interna ocular

La capa más interna es de mucina, que representa un pegamento natural para que la lagrima se adhiera a la córnea. Esta mucoproteina se produce en la conjuntiva, por lo que se altera con cualquier trastorno de la misma, por ejemplo, alérgias, cuadros tóxicos, después de infecciones importantes. La lágrima se rompe inmediatamente después de parpadear por lo que genera sintomatología importante de falta de lágrima, aunque la capa acuosa sea normal. Es más, en muchos casos hay también fases de sensación de lagrimeo, por lo que el paciente no asocia el lagrimeo con alteración de la lagrima. La detoxicación de la mucosa con tratamientos naturales permite mejorar significativamente el cuadro.

Existen tres tipos de lágrima, la que se produce al llorar (lágrimas emocionales), que tiene como función lavar la superficie ocular, que también se produce cuando nos emocionamos, siendo básicamente agua y no lubrifica, las lágrimas reflejas (aparecen bajo sustancias irritantes para el ojo) y la lágrima basal para lubrificar, que funciona básicamente como un aceite y se produce en la conjuntiva. Es esta última la que suele fallar en la mayoría de los casos. Sin embargo, cuando falla la de lubrificar se produce la de llorar como compensación, pero esto que hace que nos llore el ojo, no solo no soluciona el problema sino que lo empeora.

Tenemos que saber que la sequedad ocular nos dará síntomas de cuerpo extraño o arenilla, ojo rojo, pesadez de los parpados, ojos algo pegados por la mañana, y a veces picores o calor local de los ojos. Se trata de una patología que tiende a ser crónica,  que en algún caso puede ser grave, pero siempre muy molesta, que puede ser tratada de un modo adecuado siguiendo pautas correctas con tratamientos no invasivos.