Estrabismo y ambliopía

El estrabismo, es una falta de alineamiento de un ojo respecto a otro. Puede ser horizontal (hacia fuera o exotropia, o hacia dentro o esotropia) o vertical (hipertropia). Se pueden catalogar por el grado de desviación. Hay que distinguir el estrabismo o tropia de las llamadas forias, que son aparentes desviaciones del ojo que se autocorrigen solas pero que pueden generan sintomatología de fatiga ocular o bajo rendimiento escolar.

Suele haber un ojo dominante y uno desviado (que va a sufrir las consecuencias de no enfocar correctamente). Tendrá una falta de desarrollo de la agudeza visual, cosa que técnicamente se denomina como ambliopía u ojo vago. El tratamiento básico consistirá en corregir opticamente ambos ojos utilizando gafas y tapando con parche el ojo dominante para estimular la agudeza visual del ojo desviado. Cuando este tratamiento no es suficiente para corregir la desviación debe en muchos casos recurrirse a la cirugía para conseguir realinear ambos ojos.

Nosotros hemos ido más allá del planteamiento clásico. Con valores por debajo de los 12 – 15 grados de desviación se pueden recolocar rectos ambos ojos de una manera progresiva mediante terapia visual con biofeedback auditivo, con la ventaja de no tener que recurrir a la cirugía.

¿En qué consiste este proceso de rehabilitación con biofeedback auditivo? Enviamos dos luces, una a cada ojo. Cuando el ojo está descentrado, se produce un sonido de una frecuencia muy baja. A medida que el ojo va siendo alineado de manera inconsciente e involuntaria por el paciente, aumenta la frecuencia de sonido. De esta forma se crea una huella central y se genera un automatismo que hace que poco a poco el ojo se vaya centrando respecto al ojo director. Además, este mismo mecanismo va a estimular la agudeza visual, ya que inconscientemente el paciente enfocará la vista de ese ojo en el centro de la fovea, que es la estructura que define nuestra agudeza visual.

En nuestro centro, vamos a combinar técnicas avanzadas de tratamiento de corrección visual como tratamientos quirúrgicos. Muchas veces estos últimos son tan solo complementarios. Tratar al paciente con este sistema lo ayudará a recuperar una mayor agudeza visual y el menor ángulo de desviación posible. Lo más importante es tratar cada paciente de forma individual y personalizada para garantizar la mayor recuperación funcional y estética.